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Jul
Como adultos es común olvidar que en algún punto de nuestras vidas vimos a las personas y al mundo que nos rodea de una forma diferente. Conforme medramos, dejamos que la vida y las reglas nos alejen de los grandes instintos que tuvimos cuando éramos niños. En vez de jamás tomar un “no” como contestación, esperar que nos dieran permiso para hacer algo o incluso proseguir nuestros deseos más locos, continuamos en nuestra zona de confort para sostenernos a salvo y buscar el éxito por el camino seguro. Sin embargo es esencial recordar que para ser mejores líderes, nuestras travesuras…
