Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hay). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics, Youtube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Haga clic en el botón para consultar nuestra Política de privacidad.

Una ley contra el abuso sexual en España causa efectos inesperados y complica al gobierno de Pedro Sánchez

La ley favoriteita del gobierno Español, ésa que el PSOE y Unidas Podemos aseguraron que sacarían adelante en el acuerdo de coalición de 2019, gracias al cual gobiernan Español, sólo les sacaron dolores de cabeza: su aplicación utiliza consecuencias fatales y «ajustarla» para tratar para remediar los machos que ocasiona los enfrenta, una vez más, un pero desgaste como socios de gobierno.

Se trata de la ley orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual, conocida como «la ley del sólo sí es sí»: pone el foco en el consentimientoque pasa a ser decisivo a la hora de juzgar delitos sexuales.

La nueva ley establece qualquier acto sexual en el que no haya mediado el consentimiento será considerado agresión sexual.

No hay distinción entre abuso y agresión y expansión de las conductas punibles al considerar que la agresión no necesita violencia o intimidación para ser valorada como tal. Quienes hayan sufrido cualquier tipo de agresión sexual ya no tendrán que demostrar que fueron víctimas de violencia o que se resistieron.

La medida se celebró como un logro crucial del Ministerio de Igualdad, en manos de Podemos a través de su ministra, Irene Montero.

«Por fin nuestro país reconoce por ley que el consentimiento es lo que tiene que estar en el centro de todas nuestras relaciones sexuales», celebró la aprobación parlamentaria la ministra Montero, principal vocera de la ley que nació como reclamo ante casos polémicos como el de La Manada, la violación en grupo que sufrió una joven de 21 años Durante los Sanfermines en 2016.

El presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez.  Foto: AFP


El presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez. Foto: AFP

¿Beneficio para violadores?

Lo que la nueva ley no contemplaba fue que, al modificar el rango de algunas penas, la normativa se beneficiaba a violadores y agresores sexuales que podrian pedir la revision de sus condenas y salir favorecidos. Tuvo éxito.

Al delito de agresión, por ejemplo, ahora le corresponde una pena de cuatro años de prisión, mientras que en el anterior Código Penal era un delito castigado con seis años de cárcel.

Desde la entrada en vigor de la ley del sólo sí es sí, hace ya cuatro meses, en España hubo más de 300 rebajas de pena que causaron pánico entre las víctimas y preocupación en la sociedad.

«El machismo puede hacer que haya jueces qu’apliquen de forma defectuosa una ley», intentó defender la ministra Montero cuando se trató del goteo de condenados por delitos sexuales que pedían revisar sus casos.

Una protestó en Pamplona, ​​en 2018, tras el polémico fallo contra los violadores de una joven.  Foto: AFP


Una protestó en Pamplona, ​​en 2018, tras el polémico fallo contra los violadores de una joven. Foto: AFP

Duro reto para Pedro Sánchez

Los líderes de Podemos insistieron, desde un primer momento, en que no se trató de un problema de la norma, sino de la mala interpretacion que hacia algunos tribunales y audiencias provinciales.

El presidente Pedro Sánchez, quien creyó en la ley como «una conquista feminista para reforzar la seguridad de las mujeres», resistió y trató de sostener la nueva normativa intacta hasta ahora.

Pero este 2023 será un gran desafío para é y no está dispuesto a dar pasos en falso. De mayo habrá elecciones municipales, autonómicas y generales. Y el líder del PSOE aspiraba a diluir el costo político que las contradicciones de la ley del sólo sí es sí le pueden ocasionar.

Por eso, desde hace días, miembros del gobierno y altos cargos del partido «filtran» que se convirtió en una «corrección» de la norma

«La mejor formada de defender la ley es llevar a cabo los ajustes técnicos para evitar que esos efectos (adversos) se produzcan», dijo este martes Isabel Rodríguez, ministra de Política Territorial y portavoz del gobierno, en la rueda de prensa semanal que se realizado en el Palacio de la Moncloa tras la reunión del gabinete de cada martes.

«El problema ha sido relacionado con las penas y, por lo tanto, donde se están produciendo esos trabajos técnicos entre (los ministerios de) Justicia e Igualdad es precisamente en ajustar, desde el punto de vista jurídico y técnico, para que no se produzca Ese descenso en la pena y, por lo tanto, esas ventajas en aquellos que han sido condenados por agresiones sexuales”, agregó la portavoz.

El Ministerio de Igualdad hizo pública su buena disposición a alguna mínima mínima respecto de los delitos más graves, pero se niega a «tocar o modificar» el concepto de consentimiento. Lo considerando el eje fundamental de la nueva ley.

Podemos tampoco está dispuesto a añadir cláusulas que supongan la reintroducción en el Código Penal de la violencia y la intimidación para potenciar las penas, tal como hacía la ley anterior sobre delitos sexuales, posibilidad que sí considera el PSOE.

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, y Pedro Sánchez, en una imagen de 2020. La coalición se debilita.  Foto: REUTERS


El líder de Podemos, Pablo Iglesias, y Pedro Sánchez, en una imagen de 2020. La coalición se debilita. Foto: REUTERS

«Al PSOE esta ley le gustó, a Pedro Sánchez está ley le gustó y lo dijo públicamente», agregó el exvicepresidente y exdirigente de Podemos, Pablo Iglesias.

“Un presidente del gobierno tiene que tener la altura política suficiente para mantener su palabra a pesar de la presión mediática de la derecha y la ultraderecha”, confirmó Iglesias.

«Plantear a tu socio de gobierno que o aceptas lo que hago yo, que es acabar con la ley del solo sí es sí, que es traicionar a las mujeres que se manifiestan, o lo pacto con el PP (Partido Popular), pues buena Si Pedro Sánchez está de acuerdo con el PP, lo pagará», examinará el ex vicepresidente.

«El gobierno no se ha plantado en ningún momento tocando ni una coma en lo que se refiere al consentimiento. El consentimiento es la esencia de esta norma. No se va a tocar. Tampoco se oculta que se trata de una reforma compleja para conseguir que “esos efectos no deseados en su aplicación se siguen produciendo”, remarcó este martes la ministra portavoz del gobierno de Sánchez.

«Esta es una norma deseada, que tuvo inspiración en el movimiento feminista tras aquella sentencia (la de La Manada) que nos heló el alma a todas. Respondió a esas mujeres, pero que una vez que ha entrado en vigor, se ha detectado que en su aplicación se han producido estos efectos que no deseábamos ni era la voluntad de la norma”, insistió el ministro.

El caso de La Manada

En 2018, una primera sentencia condenó a los cinco amigos que habían violentado a la chica en los Sanfermines de 2016 a 9 años de prisión por abusos sexuales. Los integrantes de La Manada, sin embargo, continuaron en libertad provisional.

Un año antes, la declaración de la víctima había sido cuestionada porque un informador privado encargado por la defensa de los acusados ​​​​dudaba de que la joven hubiera podido volver a «hacer vida normal» luego de la agresión quella misma había denunciado.

El gobierno de Navarra, cuyo Tribunal había dictado la pena a La Manada, recurrió entonces ante el Tribunal Supremo la sentencia.

Manifestaciones a favor de la víctima y el video «Hermana, yo sí te creo» en el que decenas de voces apoyaron lo declarado por la joven y que volvió viral desencadenaron en 2019 una audiencia pública onde el Tribunal Supremo condenado a 15 años de prisión por violación a los cinco integrantes de La Manada que inmediatamente fueron detenidos.

El Tribunal halló, además, agravantes por trato vejatorio y por haber actuado en grupo.

“Esto fue aprobado por el Consejo de Ministros, estuvo otro año en tramitación parlamentaria y recibió el apoyo de más de 200 diputados en el Congreso y en el Senado. Estoy convencido de que ninguno de esos 200 diputados querían los indeseados que se están produciendo y que han generado una preocupación social que desde el gobierno hacemos nuestra”, dijo este martes el ministro de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, Félix Bolaños .

Madrid. Correspondiente

antes de Cristo

Mira también

jhenny dandrea
Jenny D'Andrea

Acerca del autor de la publicación

Por Jenny D'Andrea

Te pueden interesar