NOotro modelo energético centralizado, principalmente basado en combustibles fósiles y nuclear, sobrevive solo gracias a la infusión de subsidios. Es cada vez menos sostenible, cada vez menos autónomo, cada vez menos recomendable, cada vez más contaminante, a corto, medio y largo plazo.
Este modelo promueve la producción de energía lejos del consumidor, con infraestructuras nacionales degradadas y desperdicio de energía como parte integral de este modelo. A este inventario se suma el riesgo actual de cortes de energía programados, que hasta ahora se han evitado gracias a las interconexiones eléctricas europeas.
modelo de agilidad
Ante esta observación, es fundamental repensar nuestro modelo energético para salir de nuestra dependencia de la energía nuclear y los combustibles fósiles. En este sentido, la ley de aceleración de las energías renovables [adoptée le 7 février par le Parlement] fue una oportunidad perdida para iniciar este cambio: sin objetivos, sin financiamiento, sin medidas para fortalecer la capacidad de acción, un mecanismo de planificación incompleto, etc. Lamentablemente, este texto no cumplió con la ambición declarada.
Urge repensar a fondo nuestras redes, nuestros modelos de producción y consumo. En gran parte ignoradas por la ley de aceleración de las energías renovables, las “comunidades energéticas” representan sin embargo una supuesta alternativa a nuestro modelo actual, hasta el punto de que los ecologistas del Parlamento Europeo han conseguido incluso llevarlas a la legislación europea.
Brindan la oportunidad de hacer una transición energética socialmente equitativa mientras recuperan el poder sobre nuestras energías, hasta ahora en manos del sector de los combustibles fósiles. Sector que bloquea permanentemente las acciones amenazantes de sus intereses financieros, en perjuicio de las poblaciones y el medio ambiente. La agilidad del modelo de comunidades energéticas permite afrontar todos estos retos.
¿Nuestra premisa? Para la energía como para el resto, no basta con consumir menos: también hay que consumir mejor. Nuestro compromiso ? Empoderar a los actores de la producción y el consumo favoreciendo proyectos locales de producción de energía, a menor escala, de forma descentralizada e inteligente. Estos proyectos deben desarrollarse hoy para asegurar de manera rápida y sostenible el suministro de energía renovable a toda la población, especialmente a los más precarios.
No pero sin ánimo de lucro
Impulsadas por un grupo de personas, las comunidades energéticas se caracterizan por sus raíces locales y su gobernanza horizontal. Muy concretamente, cualquier proyecto local y descentralizado de producción y consumo de energías renovables puede ser calificado como comunidad energética.
Te queda el 58,86% de este artículo por leer. Lo siguiente es solo para suscriptores.

