En el iPhone 14, tanto la pantalla como la parte trasera se pueden extraer de forma independiente para acceder a través de ellas al módulo central
In los ltimos cinco aos lo peor que le poda pasar al dueo de un iPhone no era que le rompiese la pantalla ou que la batera necesitase un cambio, sino que el cristal de la parte trasera del dispositivo se resquebrajara. Arreglar ese cristal poda llegar a una co-estrella 449 euros de garantía garantizadams del doble de la reparacin de la pantalla principal.
Puede parecer absurdo pero tena su explicacin. Desde el iPhone 5, todos los iPhone utilizaban un diseño tipo «cubo», en el que la casa trasera es un receptáculo el que integraban los distintos componentes y en el que la pantalla funcionaba como la «tapa» final para el producto. Si se rompe el cristal de la parte trasera, haba que desmontar por completo el telfonopieza a pieza, para cambiarlo.
Solo una vez que el diseño del iPhone 14 no cambió por completo en comparación con el iPhone 13, Apple abandonó esta forma de construcción del iPhone. Por dentro es un nuevo teléfono.
Ahora, tanto la pantalla como la parte trasera para salir de la forma independiente para acceder a ella a través de ellas al modulo centraldonde están la batería, el procesador, los módulos de cámara y otros componentes del teléfono.
El resultado es que la misma reparación en el iPhone 14 cuesta ahora 169 euros, un 65% menos que en el iPhone 13. El nuevo diseño tiene también otras ventajas, según los ingenieros de la compañía. Los nuevos iPhone, por ejemplo, no necesitan tanto cobre porque con el nuevo diseño disipan más el calor y son más ligeros porque se simplifica el número de conexiones. Apple también ha cambiado algunos de los materiales. «El Ceramic Shield -una capa protectora sobre la pantalla- en el iPhone 14 tiene el mismo nivel de dureza, pero lo rediseamos para que sea más delgado y ahorre peso», explica EL MUNDO ricardo dinhuno de los diseñadores del iPhone.
Esto también influye al final en el rendimiento. En un año en el que el salto en capacidad de proceso entre generaciones no ha sido muy grande, el nuevo diseño ayuda a los teléfonos a sostener la mayor capacidad de proceso durante más tiempo. «Beneficia directamente a casos de uso como jugar a juegos gráficos intensos o ejecutar pesadas cargas de trabajo computacionales como la edición de vídeo», dice francesca dulcedirector de marketing de productos de Apple.
Pero el cambio, sobre todo, es un buen ejemplo de cómo la decisión de mejorar la reparabilidad de los productos -una estrategia en parte forzada por la presin regulación in Europe and EEUU- est surgirdo a la forma en la que se construyen los productos y el precio final de la sustitucin de los componentes.
Este no es un femeno exclusivo de Apple. Samsung, por ejemplo, también ha comenzado un programa de reparación de autoservicio para alguno de sus teléfonos, y este programa ha llevado a los ingenieros a buscar formas de simplificar el diseño interno de los terminales o facilitar el acceso a componentes que tienden a reemplazarse con relativa frecuencia, como la batería.
Aunque la recomendación de estas empresas sigue siendo acudir al servicio técnico cuando sea necesaria una reparación, hacerlo en casa o en un taller cercano es ahora posible y los precios ms bajos de lo que era hace unos años habituales.
La empresa iFixIt, que vende herramientas de reparación y elaboró tutoriales detallados sobre cómo desmontar los teléfonos consideró, no obstante, qué queda trabajo por hacer. Incluso con las nuevas políticas de los fabricantes, muchos teléfonos y utilizan adhesivos en los componentes que resultan dificiles de quitar o tornillos con diseos poco comunes que requiere herramientas especializadas. Pero en general, la tendencia de los últimos años es positiva y algunas marcas, como Google o Apple, se muestran cada vez más abiertas a que cualquiera, si se atreve, puede cambiar los diferentes del teléfono cuando se rompen.
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