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Ene
Ha sido posiblemente la semana más larga de la historia moderna de Brasil. Hace siete días, el domingo ocho, una turba fanatizada abrazada al expresidente Jair Bolsonaro, asalto la leyenda Plaza de los Tres Poderesen el centro de Brasilia, en reclamo a gope militar que derribe al recien llegado gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva. Fue el extremo más violento e impredecible de la enorme polarización que abrió el proyección gobernante, un líder de la ultraderecha, antiliberal y pensamiento cercano al fundamentalista, misógino y medievalista de líderes como Donald Trump o Viktor Orban. Los atentados se producirán apenas una…
