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Feb
Hay signos inconfundibles. Numerosas y multitudinarias marchas en las que la esperanza parece ahuyentar la resignación observada en los movimientos sociales de los últimos años. Manifestantes primerizos marchando junto a manifestantes experimentados. Riñas esporádicas y rápidamente controladas. Y la brecha entre las cifras de participación que dan las autoridades y las de los organizadores se va agrandando. Lea también: Artículo reservado para nuestros suscriptores Reforma previsional: el gobierno, la Asamblea y la calle, tres actores claves en una batalla de incierto desenlace La batalla contable no eludirá el éxito de esta segunda jornada de movilización contra la reforma de las…
