07
Jun
A pesar del dolor asociado con la desaparición de un padre, los herederos no deben demorar en hacer una cita con un notario para abrir la sucesión. Este funcionario ministerial es, de hecho, el único autorizado para emitir diversos actos oficiales. Debe enumerar, por medio de un inventario, todos los elementos que constituyen el patrimonio del difunto, informarse sobre los arreglos hechos por éste (testamentos, legados, donaciones) y hacer inventario de las deudas pendientes. También debe asegurarse de que todos los herederos estén debidamente identificados. Esta información será útil para reconstruir el estado de los bienes de la persona fallecida…
