Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hay). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics, Youtube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Haga clic en el botón para consultar nuestra Política de privacidad.

Ana Morales, la psicloga antidietas: «El discurso de la comida sana demonizando los procesados ​​y los azcares es peligroso»

Que los lunes son un drama lo saben muchos. Sobre todos aquellos (con mayora de aquellos) a quienes se les seca la boca cuando se suben a una bscula. Ese da, que tambin puede ser mes (pongamos abril o mayo), llegan las saladas y los filetes a la plancha; el agua; los refrescos ligeros; el gimnasio ; pero sobre todo, lo que irrumpe con paso avasallador es la culpa y frustración. Lo primero, para el aperitivo del domingo; y lo segundo, porque la cremallera ni sube ni est a puntito de hacerlo.

El camino hacia el sufrimiento y los remorse es casi automático y también abre una puerta peligrosa para caer en un trastorno de la conducta alimentaria (TCA). Ana Morales es psicología especializada en nutrición emocional y aceptación corporal. Ella también estuvo gorda. Tambin transit por las dietas-bumenn. Tambin premiaba con comida. Por tanto, con conocimiento de causa, ha diseñado el programa de terapia. ¡Qué bueno estoy! Para que tantos y tantas, por fin, se reconcilien con lo que ven en el espejo.

Muchas veces queremos adelgazar pero no nos sale bien. ¿Qué hacemos mal?
Our tomamos un ‘paracetamol’, pero no vamos a la raz del problema, de por qu comemos como comemos. Por lo tanto, la ‘pastilla’ funciona al principio, pero que levante la mano el que ha hecho una dieta, ha perdido 10 libras y, al poco, no los ha recuperado y con premio extra. Si para adelgazar solo hubiera que comer menos y hacer deporte, estaríamos todos delgados. No es sencillo. La obesidad tiene que ver también con lo que hay dentro de nosotros mismos.
¿En qué consisten exactamente los programas?
Lo primero es escuchar qu pasa y Deja a los culpables. Si alguien tiene un cáncer, solo recibe solidaridad, pero ante una persona gorda, solo decimos ‘que se mueva, que deje de comer’. Y no es as, influyen muchas causas, como las genticas, sobre las que no se puede intervenir. Sobrio cansado que s, s podemos trabajar. Otra cosa que hago es reflexionar sobre cmo comemos. Estamos desconectados de nuestro cuerpo y no escuchamos cundo tenemos hambre y cundo debemos parar. Eso lo saben los bebés, pero de adultos lo olvidamos.
Dice que muchas veces no comemos por hambre…
Ven con emoción. Para que se nuestra bastante una pena o un enfado, como una compensación, y también para celebrar. Lo vemos en los anuncios y en las películas. Cuando a Bridget Jones la deja su novio, se come una tarrina de helado. Este es el problema. Si tienes un mal da en la oficina y te encuentras una colección de ‘manolitos’… te hace polvo. Piensa qu otras cosas podras hacer: hablar con mi amiga, ponerte tu peli favoriteita… Me ocupo de generar alternativas para no recurrir a la comida.
Muchos comportamientos relacionados con la comida son aprendidos.
Nos han inculcado desde pequeñas muchas creencias limitantes, como que no pueden comer de tal o cual cosa. Conozco casos de mujeres que no comen tarta en los cumpleaos porque estaban gordas y sus madres no se la ponen, o que hacen dietas con 8 aos. In mi programa tambin ayudo a abordar los traumas y trabajar en la aceptación corporal. Esto significa enfrentarte al espejo y decir: oye, no estoy tan mal, que te lo creas de verdad. Se trata de descubrir tus puntos fuertes y aceptar lo que no te gusta.
Si quiere que los gordos y las gordas sean felices, la acusarn de promover la obesidad…
Mi posición es el equilibrio. Que seas delgada no implica que seas sana, y que tengas sobrepeso, no significa que tengas que tener una fermedad, aunque s es un factor de riesgo. Abogo por que a nadie le digan en el medico que se ponga a dieta porque le duele el ojo. Es como si no viesen ms que una masa con kilos. Primero hay que tratar aquello por lo que’una persona gorda o no va a consulta. Y después ya se bordar lo del peso, pero no de entrada. Hay mucha discriminación y desde luego no te tratan igual. Mientras yo tuve sobrepeso nunca me trataron el hipotiroidismo que tena, solo porque tena que adelgazar.
Los gordos lo están porque quieren?
Es algo que se dice muy a menudo. Think ‘que vaya al gimnasio y se mueva’, pero seguro que es fácil que alguien con 100 kilos se ponga en mallas? Es probable que tenga ansiedad, depresión, baja autoestima… Tenemos que darle otras alternativas. Trabajó con personas operadas de estmago y son el claro ejemplo de qu’a los tres años el 90% ha recuperado con creces el peso que inquilinos de su ciruga. ¿Cómo puede ser si les han reducido el estmago? Porque su cabeza es igual que antes.
Qu hacemos con el sentimiento de culpa cuando nos comemos unos donuts?
Solo podemos eliminarla oída que no tenemos otras alternativas. Esos donuts te estaban protegiendo y han sido la vlvula de tu olla a presin. No ha sabido hacerlo de otra forma, pero puede aprender, con ayuda.
Addnde podemos llegar con los castigos y la autoflagacine?
El paso hacia los trastornos de conducta alimentaria es fcil y peligroso. Si cuando viene mal de la oficina rompe la dieta y te das un atractivo, luego llegan las medidas compensatorias: vomitar, dejar completamente de comer, ir dos horas al gimnasio, laxantes tomarte… La primera vez que nos ponemos a dieta fastidiamos nuestra vida, porque causamos alteraciones metabólicas que nos lo ponen cada vez más difícil para adelgazar. Por eso llega un momento en el que nos engorda hasta el aire. Solo la palabra ‘dieta’ activa nuestras ganas de comer y nos apetece todo: pizza, chocolate… La restriccion conduce a la compulsin, est estudiar. Y cuando terminó el tiempo de dieta, nuestro ponemos hasta arriba. ¿Qué significa nuestro cerebro que todava está en las cavernas? Que ha habito un tiempo sin bisonte y que, como no sabe cundo volver la hambruna, lo mejor ser hacer acopio de todo y reponer tus reservas de grasa. Como que el lunes, vulves a la dieta.
El momento de ponerse por primera vez en el ao el baador o el bikini es tremendo…
Sin duda. Sí difícil cambiarlo sin haberlo trabajado. Dirás: no seas tan dura, tan crítica contigo misma. s compasivo. Piensa si todas las cosas que te dices, se las diras a tu hija oa una amiga, a que no?
¿Con los mensajes terapéuticos centrados en los adolescentes, los adultos somos menos vulnerables a las imposiciones de la imagen?
Tenemos más herramientas, pero nuestras actitudes están muy integradas y no nos damos cuenta. La probabilidad de que los hijos de madres con TCA los reproduzcan es muy alta. Lo ven en casa todo el rato. Y ojo, es muy peligroso tambin el discurso de la comida sana demonizando los procesados ​​y los azcares. Hay niños que escuchan esto sin parar. Los alimentos no son ni buenos ni malos, solo hijo comida. Hace dcadas no se hablo de estos trastornos, pero claramente los sufre mucha gente, aunque no lo sepa.
En muchos mensajes con filosófica ‘body positive’ solo siete mujeres con algunos kilos de más, pero ‘caonas’. Qué hace ?
Me produce mucha indignación. Cuando aparece una modelo y le ponen ‘curvy’ me enfada. Solo es supuestamente inclusivo. Al halar de Kate Moss, por ejemplo, solo dicen que es modelo, pero a Marisa Jara le aaden ‘curvy’ porque usa una 46, si es que la usa? Estoy en contra de esas etiquetas. Pasa igual con las colecciones diferenciadas que sacan algunas firmas para tallas grandes. Acaso no pueden hacer las pritas de ms tallas y ya est?
¿Quién le dirá a quién empieza el lunes con la lechuga y el filete?
¿Qué es importante que un número en una báscula, que su vala no dependa de eso y que se pare y piense: hasta este momento han funcionado? Hay que trabajar desde otra ptica, ver qu nos lleva a comer. Tambin recomendara practicar el agradecimiento por lo que nuestro cuerpo puede hacer por nosotras y hacer actividades que nos gusten. Quiz no nos interesa el gimnasio, pero s caminar, bailar… Todo eso nos conecta de nuevo con nuestro cuerpo.

Cumple con los criterios de

El proyecto de confianza

cortar más

jhenny dandrea
Jenny D'Andrea

Acerca del autor de la publicación

Por Jenny D'Andrea

Te pueden interesar