Es la crnica de una debacle anunciada. Los argentinos saben que el cierre de 2023, adems de la eleccin del presidente por los prximos cuatro aos, incluye la debacle econmica. De una u otra manera, la inflacin se disparar a niveles mucho ms estratosfricos an y la crisis ganar en virulencia. Una de las batallas hoy pasa por ver quin carga con esa debacle: si el gobierno peronista actual o el entrante.
Suceder antes o despus del 10 de diciembre? Sergio Massa, el ministro de Economa que es el candidato a presidente, ha rebajado en las ltimas semanas impuestos en forma masiva y creado un subsidio para los trabajadores informales, los del amplio mundo que cobran «en negro». Pero la debacle ya se inici en cmara lenta, y afecta a los argentinos en muchos rdenes. Uno de ellos es la medicina.
«Si no se soluciona la semana prxima habr consecuencias graves», escribi en estos das en redes sociales Oscar Mendiz, director de la Fundacin Favaloro, el centro de cardiologa de referencia en el pas. Las draconianas restricciones a las importaciones en un pas con reservas negativas en el Banco Central estn impidiendo el ingreso de insumos mdicos, entre ellos los medios de contraste para realizar cateterismos o angioplastias.
Faltan tambin stents y filtros para hacer dilisis. Una importante asesora de la ministra de Salud, Carla Vizzotti, negoci das atrs hasta la madrugada dentro del propio gobierno para que se permitiera ingresar al pas un embarque medicinal. Algunos mdicos estn comenzado a cobrar un co-pago porque los aranceles que cobran de los seguros mdicos privados se han vuelto ridculamente bajos en un pas que en agosto tuvo un 12,4 por ciento de inflacin. S, 12,4 en apenas treinta das.
El grifo de las importaciones lo abre y lo cierra Massa. El corte a las importaciones se advierte tambin en asuntos infinitamente menos importantes que el de los insumos mdicos, pero que no dejan de ser simblicos: «Tea Connection» es una casa especializada en ts, con varias tiendas en buena parte de Argentina. De las 40 variedades que ofrecen habitualmente, el fin de semana pasado haba locales en los que solo contaba con cinco seis: «No estn dejando importar t».
El prximo presidente ser el ultraliberal Javier Milei, la social-liberal Patricia Bullrich o el peronista Massa. Cuando se habla en confianza con asesores de los tres, el panorama es dantesco: no es solo que nadie se atreva a excluir un fogonazo hiperinflacionario como los de 1989 y 1991, sino que unos cuantos la ven como el camino para comenzar a reconstruir la economa, aun conscientes de las tremendas consecuencias sociales que generara. Otros temen una confiscacin de depsitos, a la que ya se apel en los ’90 y en el 2001.
Las idas y vueltas del equipo de Milei acerca de la dolarizacin que propone el candidato contribuyen a aumentar la inquietud. Altos responsables econmicos de su equipo sealaron ya a EL MUNDO que la sustitucin del peso por el dlar no ser viable de inmediato. «Recin a los tres aos», aaden. Si Milei gana la eleccin, el incumplimiento de esa promesa, muy atractiva para muchos argentinos, ser un fuerte golpe a su popularidad.
En este contexto, el Merval, el principal ndice accionario de Argentina, cay un 18,3 por ciento en septiembre. Quien se atreva con el mercado argentino hoy tiene buenas posibilidades de obtener ganancias con la compra de papeles excesivamente deprimidos.
«Hoy las seales pasan por la poltica y no estn claras para nadie», dijo a «La Nacin» el especialista en mercados financieros Fernando Camusso. «No est habiendo los volmenes que uno podra esperar que lleguen del exterior, los inversores extranjeros no estn mirando con ansias a la Argentina. Hasta que polticamente el pas no se ordene, los dlares no van a aparecer».
Si tras las primarias del 13 de agosto, ganadas sorpresivamente por Milei, el peso se devalu un 22 por ciento, la mira est puesta ahora en el 23 de octubre, el da siguiente de las elecciones del 22. Es bastante probable que la presidencia se defina en un ballotage el 19 de noviembre, pero no es lo mismo que ese ballotage, presumiblemente con Milei, lo dispute Bullrich que Massa.
La conducta de cualquier argentino a la hora de preservar sus ahorros es comprar dlares, porque histricamente el peso solo garantiza perder dinero. As, «Clarn» revel esta semana que los grandes bancos «comenzaron a tomar previsiones y a adelantar contratos de aviones para llenar de dlares los tesoros».
«Cada avin que trae 150 millones de dlares tiene un costo de 10.000 dlares, y hoy en las bvedas del conjunto de las entidades hay 4.000 millones en efectivo para atender un posible salto el 23 de octubre de la demanda de dlares billete en las ventanillas» de los bancos.
«Solo la idea de que la gente podra ir a la ventanilla del banco para sacar sus dlares billete y guardarlos en una caja de seguridad es muestra ms acabada de la incertidumbre. La falta de confianza de los ahorristas es manifiesta», aade «Clarn» antes de sumar un dato positivo: «A diferencia de otras crisis, los depsitos en dlares se mantienen en el sistema y las entidades mantienen en los tesoros reservas en dlares para hacer frente a eventuales retiros».

