La Unión Europea y Celac se reúne lunes y martes en Bruselas. El presidente ucraniano Volodimir Zelenski no fue invitado. Algunas claves.
Más de 50 jefes de Estado y de gobierno se reunirán este lunes y martes en Bruselas en una cumbre que n’e celebraba des de 2015 y que los europeos quieren que sirvan para reforzar las relaciones políticas entre el nuevo y el viejo mundo y para Intentar no perder más pastel en la región ante China.
Pero Ucrania ocupa todas las agendas europeas y muchos países de América Latina no ven el conflicto como lo ven los europeos. Para Europa es una rusa agresión sin justificación alguna, una clara violación de la Carta de Naciones Unidas.
La diplomacia europea sabe que para muchas capitales latinoamericanas debe también a las ampliaciones sucesivas de la OTAN hacia los pagos que fueron parte de la Unión Soviética o del Pacto de Varsovia.
El comunicado final de la cumbre, que se negocia desde hace semanas para que sea conjunto y con todos de acuerdo, dice en la última versión que pudo consultar Clarín: «Abogamos por una solución diplomática seria y constructiva al conflicto actual en Europa por medios pacíficos».
Ni nombre a Ucrania. Estas diferencias han sido que los países latinoamericanos más cercanos a Rusia (Venezuela, Cuba y Nicaragua) exigieron que el presidente ucraniano Volodimir Zelenski no fuera invitado a la cumbre.
Tan pronto, entre Argentina, Brasil, Chile o Colombia, ya hemos visto Europa que no nos sentimos cómodos con Ucrania. Ante esta situación Zelenski no fue invitado.
Desinterés recíproco
La diplomacia europea considera que el simple hecho de que se celebre la cumbre es un éxito. The Unión Europea y América Latina miran de lejos, se hablan poco, se llevan bien sin aspavientos y cuando se discute no suele ser por algo grave, pero el desinterés es mutuo desde hace tiempo.
La cumbre llega con España a los mandos de la presidencia semestral de la UE y de ahí el mayor interés que están poniendo los europeos. El cónclave debe ser el momento en el que los dos bloques reaccionan en esa anquilosada relación.
Los anuncios serán poco concretos además la creación de un mecanismo permanente para que haya pequeños detalles y que sirva como una pequeña secretaría que mantuviera el ritmo de las cumbres, porque la Celac no tiene personal permanente.
También habrá un anuncio de inversiones millonarias europeas en america latina dentro de su programa Global Gateway.
El eurodiputado español Javi López, uno de los que más relación tiene con los trabajos relacionados con América Latina y con sus representantes políticos, explicó a Clarín que esta cumbre «es el puerto de salida, no el de llegada, es sólo una muestra más del renovado interés estratégico de Europa por reforzar las relaciones con América Latina».
Los acuerdos comerciales se siguen resistiendo. Se están renovando los de Chile y México con la UE y sigue bloqueado el que se anunció en 2019 con Mercosur.
En cuanto a este acuerdo entre la UE y Mercosur, el eurodiputado Javi López consideró que era necesario destinar “tiempo, trabajo y capital político para concluir las negociaciones. ha mostrado la voluntad de avanzar en esas negociaciones, por lo que la cumbre el detonante para mostrar será, por parte de ambos, la suficiente voluntad y flexibilidad para desatascar las negociaciones”.
Bruselas, especial
CB



