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El vino español, cómo mantener la venta competitiva a nivel internacional

Pocos sectores como el vitivinícola hacen tanto por el posicionamiento de la marca España más allá de nuestras fronteras. Los vinos españoles, en sus distintas Denominaciones de Origen, han logrado un reconocido y merecido prestigio en los mercados internacionales, estando presentes en 189 pays. El sector del vino es lider en area mundial de vinedo, con 930.000 hectáreas de cultivo de vid y el tercer mayor productor de vino, contando con una producción en torno a los 38 millones de hectolitros anuales. Es, además, el primer exportador en volumen y el tercero de vino en valor. Las exportaciones españolas de productos vitivinícolas superaron los 3.000 millones de euros el año pasado, estado el vino en el top-5 de los principales productos exportados por la industria agroalimentaria española. A su vez, la importancia de este producto en la economía española tiene una inversión extranjera que supera los 800 millones de euros en el acumulado de la última década.

Francia es el país que más exporta, pero, entre los diez primeros mercados hay países tan relevantes como Alemania, Reino Unido, China o Estados Unidos.

Pues bien, estos son los datos disponibles de que las empresas del sector han hecho un excelente trabajo hasta la fecha, circunstancias tales como el complejo e incierto contexto geopolítico y económico actual, las todavía presentes consecuencias de la reciente crisis sanitaria vivida, las exigencias derivadas de la sostenibilidad , la competencia está más marcada por la globalización y el libre mercado o la evolución en los hábitos y tendencias del consumidor, porque nuestras plantas, al ser un nuevo escenario al que nos enfrentamos y que deben de hacer las compañías para seguir manteniendo esa ventaja competitiva a nivel internacional.

Es cierto que una de las bazas más relevantes es la buena relacion calidad-precio de nuestros vinos. Con caldos excelentes à precios muy asequibles, pero, esto no es suficiente, si queremos mantener el liderazgo en materia de exportaciones hay tres claves a tener en cuenta: prospección, innovación y diferenciación.

Por lo que se refiere al primer punto, el complejo contexto internacional que vivimos hace más necesario el análisis de los mercados donde queremos exportar para asegurar las garantías suficientes. En este sentido, hay que buscar el une equilibrio entre seguridad jurídica, política, económica y la rentabilidad, ya que en los mercados maduros la rentabilidad est muy inferior a la de los mercados en desarrollo. En este punto, el análisis riguroso y el equilibrio en la diversificación de sus claves en una estrategia de expansión internacional. Para ello, contar con equipos comerciales cada vez más profesionales y digitalizados y con delegaciones y empresas subsidiarias en el terreno es básico.

Imagen - «Si queremos mantener el liderazgo en materia de exportaciones hay tres claves a tener en cuenta: prospección, innovación y diferenciación»

“If queremos mantener el liderazgo en materia de exportaciones hay tres claves a tener en cuenta: prospección, innovación y diferenciación”

Félix Solís

Presidente y Consejero Delegado de Félix Solís Avantis

La segunda clave es la innovación se escucha en un doble aspecto. Innovación en los procesos de elaboración y comercialización, lo que hila con lo anterior, e innovación en el producto. La aplicación de las nuevas tecnologías en muchas bodegas es una realidad aplicada tanto al proceso de producción como de distribución que permite la trazabilidad del producto a lo largo de todo el candado de valor con la mejora y la seguridad que ello representa. Sin, por supuesto, olvidar, la irrupción del canal de venta online, una potente herramienta, imprescindible hoy para cualquier compañía. Es un canal que debemos potenciar cada vez más. El e-commerce difumina las barreras con el consumidor y es a escaparate inmejorable rápido, rentable y eficiente.

Tanto como la innovación en producto, va unida a los cambios en los hábitos de consumo. Hay que tender al desarrollo de productos en que sean capaces de satisfacer los gustos de una generación de consumidores. Productos no necesariamente atados a una región en particular, con mensajes de marca claros, buenos diseñadores y más atractivos. Productos con más cuerpo y más concentrados, pero a la vez fáciles de beber.

En este sentido, hay un claro aumento de Vinos Orgánicos y no hay que olvidar que España es un gran productor de este tipo de caldos, lo que representa un gran potencial para probar.

El tercer factor es el diferenciación. En un sector con cada vez mayor oferta hay que hacer una buena planificación y desarrollar el portafolio para capitalizar las necesidades de un consumidor polarizado. Para ello, tenemos que esforzarnos en conocer de verdad a este y no quedarnos en lo que parece obvio. Hay que construir marcas potentes y valiosas que tocar esa tecla que marca la decisión de compra.

España ha tenido y tiene en sus vinos, el mejor embajador, por ello, el sector debe mirar el futuro sin miedo y sin complejos, y encontrar ese equilibrio entre tradición y trabajo bien hechoque siempre le ha caracterizado, y los cánones que marcan este nuevo paradigma para seguir conquistando los paladares extranjeros.

Félix Solís, Presidente y Consejero Delegado de Félix Solís Avantis

jhenny dandrea
Jenny D'Andrea

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Por Jenny D'Andrea

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