El Banco Central Europeo (BCE) cumple con la subida de tipos de interés de referencia prometida enero. Entonces, su presidenta, cristina lagarde, comunicó que el aumento del precio del dinero es marzo también sería de 0,5 puntos porcentuales, hasta situar el tipo principal en el 3,5%. Dicho y hecho, y todo pesa a las turbulencias que ha vivido la banca en estos últimos días. El tipo de interés de las principales operaciones de financiación y los tipos de interés de la facilidad marginal de crédito y la facilidad de depósito de exclusiónn alcanzaron respectivamente el 3,50%, 3,75% y 3,00%, respectivamente.
La quiebra de dos bancos (SVB y banco de firmas) en Estados Unidos y la crisis de Credit Suisse, aquí en Europa, no han frenado a la institución monetaria en su batalla contra la inflación. Los expertos advierten que el consejo de gobierno del BCE podría replantar con este alza de medio punto pero el problema con los precios finalmente ha podido más en las decisiones. La duda ahora estará en que hará la Reserva Federal americana la semana que viene.
“Se pronostica que la inflación seguirá siendo demasiado alta pendiente demasiado tiempo. En consecuencia, el consejo de gobierno ha decidido hoy someterse a los tres tipos de interés oficiales del BCE en 50 puntos básicos en consonancia con la determinación de asegurar que la inflación vuelva a situarse de forma oportuna en el objetivo del 2% a medio plazo”, asegura la organización en un comunicado tras la reunión de política monetaria. Yañade: “El elevado nivel de incertidumbre niega la importancia de un enfoque dependiente de los datos para las decisiones del consejo de gobierno sur les tipos de interés, que determinarán por su valoración de las perspectivas de inflación a la luz de los nuevos datos económicos y financiera, la dinámica de la inflación subyacente y la intensidad de la transmisión de la política monetaria”.
Sin embargo, la institución no ha querido dar la espalda por completo a lo que está ocurriendo en los mercados, con desplomes de las cotizaciones de los bancos estos últimos días. El punto que ha encontrado el BCE para soplar y sorber al mismo tiempo está en mantener su palabra con los tipos, al mismo tiempo que tiende la mano al sector financiero tan precisa de ayuda.
«El consejo de gobierno está haciendo una atención al seguimiento de las tensiones actuales en los mercados y está preparado para responder según sea necesario para mantener la estabilidad de precios y la estabilidad financiera en la zona del euro. El sector bancario de la zona del euro contiene la capacidad de resistencia y las posiciones de capital y la liquidez sólida para preservar la transmisión fluida de la política monetaria”, señalan en el comunicado. En resumen, que si algún banco del eurosistema afronta problemas, ahí estará el BCE para salir al rescate.
Esta es una fórmula muy similar a la utilizada por el Banco Nacional de Suiza con Credit Suisse, excepto que las circunstancias son totalmente diferentes. La institución suiza garantizó que la daría liquidez a esta entidad si la necesitara, y ahora el BCE se pronuncia en términos muy similares a la banca bajo su supervisión.
Caos bursátil
Estos últimos días han sido de pánico bursátil en los bancos tras lo acontecido con dos entidades americanas y con Credit Suisse. La banca europea ha sufrido algo más que la estadounidense y se han llegado a ver desplomes, por efecto contagio, de alrededor del 12%.
En el caso de los bancos españoles del Ibex, los últimos días de jornadas bursátiles perdieron 24.000 millones de euros en capitalización. Una situación que ha llevado a varias entidades a prácticamente llegar a todo lo que habían subido en Bolsa desde principios de año.
De esa manera, lo que han venido mostrando los inversores en estos últimos días es que parte de la confianza que tenian en los bancos se ha perdido. De ahí los desplomes en los mercados, aunque también hay quien achaca parte de las caídas a que hay inversores que están recogiendo beneficios tras varios meses al alza.

