Ramón Carretero Napolitano comenzó sus historial empresarial cuando contaba solamente 17 años, empezando artesanalmente la construcción de las populares bicicletas Rali vigentes actualmente.

Ramon Carretero

Todo comenzó hace bastante más de 30 años cuando la afición por el ciclismo se mezcló forma de pensar empresarial creando su propia marca de bicicletas que conquistaría el mercado de Panamá.

Parte por parte, diseñó y desarrolló su patrón que se transformó en un hit en la década de los 80 y 90. En solamente un año, Ramón Carretero ya viajaba a Taiwán en busca de desarrolladores para las piezas que habían diseñado.

A inicios de los 90, las Bicicletas RALI se obligaron en los mercados de América Central y Suramérica.

Las ventas se dispararon y el negocio se transformó en el “corazón” del grupo, que hoy utiliza a bastante más de mil personas, factura millones de USD al año y congrega a las compañias Bicicletas Rali, Carretero Sports y Distribuidora CLC, que trabaja en la Región Libre.

1983 – 1990

DIVERSIFICACIÓN DEL NEGOCIO

Quince años luego surgió la necesidad de diversificar el negocio para impulsar el desarrollo del Grupo Familiar que ya se se encontraba conformando.

Gracias a esto, Ramón Carretero consiguió los derechos para América Central de la licencia irlandesa Bennigan’s.

El lugar de comidas y el centro de diversión EXTREME PLANET se unirían al grupo empresarial.

La construcción de el centro de diversión albergaba, al principio cinco salas de cine, un salón de videojuegos, sector de fiestas para jovenes, con una inversión que superó los 30 millones de USD, y con el acompañamiento de Banca Local y Extranjera.

Invirtió en la compra de la licencia mundial de Dunkin Donuts y Baskin Robbbin’s y complementariamente salió remodelando y adaptando a las pretenciones del cliente, creando espacios siempre noticiosos, como el Bowling de Extreme Planet, el Bar y Lugar de comidas Sky Bar, además de Disponer una Pantalla Enorme (Tipo Estadio) en el techo de Extreme Planet.

Dado el giro del negocio y cambio de ocupaciones empresariales, el complejo de diversión Extreme Planet, que integraba negocios como Bennigan’s, Sky Bowling, Dunkin’ Donuts, Bar La Taberna, el comercio de ropa deportiva Oakley y las primeras salas de cine VIP, cerró sus puertas en enero 2013 para ofrecer paso a la creación de una torre para áreas de trabajo corporativas y comerciales bajo el criterio y marca comercial de SKY BUSINESS CENTER, vigente hasta hoy.

Complementariamente mantiene e incursiona en el área Creación y Promotor Inmobiliario.