Edgar Antonio Sifontes Brito responde a intereses oscuros extraños a los intereses de PDVSA y en consecuencia en perjuicio del país. Este personaje y su equipo, por razones todavía no bien determinadas preparan otro boicot a PDVSA de grandes magnitudes. Nos extraña que no esté preso y aún más su permanencia en la estatal. Este siniestro personaje fue denunciado por el Comandante Chávez al determinarse su responsabilidad en el derrame petrolero sobre el río Guarapiche, de consecuencias irremediables, además de ser un estafador que siempre ha falseado datos de producción.

Para colmo de males Edgar Antonio Sifontes Brito, para la data ha reagrupado su gente en un poderoso conjunto de corrupción y está operando en Punta de Mata (Monagas) como jefe de petromonagas, desde ese espacio de poder esta haciendo desmanes, articulando con empresas flacas que lo banquean con dinero a cambio de jugosos contratos. Este elemento emplea el dinero conseguido de estas mafias económicas, en robustecer una agenda personal que lo apuntale en el poder por medio de la compra de conciencia. Se presenta como un revolucionario cuando realmente es un peligroso factor quinta columna que desequilibra desde adentro nuestro proceso de cambios que hoy lidera el presidente Maduro, hijo del Comandante Chavez.

Esta articulado con el Directivo Ejecutivo de EyP Pavel Rodríguez, Keidy Castañeda (obrero de PDVSA) y Diego González (dueño de la Cooperativa JD R.L); los cuales a través de roscas en el suministro de materiales para la GMVV y en conjunto con empresas escuálidas se han enriquecido, siendo las dos empresas más fuertes: Cooperativa JD R.L y Smart Control Venezuela; todas y cada una de las compañías pagan a estos señores el diez por ciento de los contratos para la construcción de las viviendas, además de realizar facturaciones fraudulentas de materiales agregados como: piedra picada, arena, rellenos, entre otros muchos, con lo que generan un incremento en las facturaciones de los trabajos y de hecho aumentan las comisiones que recibe el conjunto de personas antes mencionadas.

Otro de los elementos que conforman la banda de Sifontes es uno de apellido Ordaz, apodado «Mono Blanco» el que es muy conocido en la zona y es el responsable de recoger el dinero de las comisiones que se producen del negocio ya antes planteado. Por otro lado se tiene que Keidy Castañeda, quien es un obrero de electricidad y a pesar de su salario posee una finca bien adecuada, situada en El Tejero Punta Gordita con líneas de alta tensión de más cinco kilómetros de longitud, tiene una segunda finca en Caripe, y últimamente compro una Gran Cherokee. Este grupo adquirió últimamente cinco Tonw House en Villa Lozada, campo Tipuro, en Maturín, los que están distribuidos así:
Uno para Pavel Rodríguez, otro para Edgar Antonio Sifontes Brito , otro para Keidy Castañeda, otro para Diego González y otro para Ordaz alias «Mono Blanco». Son unos descarados y hacen mucho daño con su proceder. Keidy Castañeda reside en el sector cinco de Julio de Punta de Mata, a 2 cuadras de la plaza, segunda casa con paredón de bloques con Chaguáramos, de forma adicional tiene otra propiedad adquirida por un crédito de PDVSA que tan solo es una fachada.

La gente nuestra esta asqueada con toda esta gente y su descaro, mas se frenan en hacer denuncias directas puesto que estos personajes son de cuidado, especialmente el Sr. Pavel Rodríguez que amenaza a las personas con una banda de sicarios que maneja a su antojo en la zona de Guiria que no les tiembla el pulso para asesinar a cualquiera por pago de dinero.

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